¿Deberían los productores lecheros utilizar semen convencional, semen sexado o semen de carne cuando inseminan sus vaquillas y vacas? La respuesta simple es “Depende”.

Considere varios factores: las condiciones del mercado (carne, becerros, semen y precios de reemplazos) y el rendimiento reproductivo del hato (bajo vs medio vs alto; vea tabla 1 para ver descripciones) – a medida que desarrolla la estrategia correcta para su operación lechera.

TABLA 1: Escenarios de la Tasa de Concepción a 60 días post-inseminación de los diferentes rendimientos reproductivos simulados (bajo, medio y alto).

En general, las lecherías con alto rendimiento reproductivo son más sensibles a los precios de las crías, mientras que las lecherías bajas en reproducción son más sensibles al precio del semen.

Generalmente hablando, las lecherías con bajo rendimiento reproductivo pueden aumentar las ganancias mediante el uso de semen de carne barato y la compra de reemplazos. Por el contrario, las lecherías con un alto rendimiento reproductivo podrían aumentar sus ganancias mediante el uso de semen sexado para producir y vender reemplazos.

¿El semen sexado hace que el ganado quede preñado? La industria lechera ha logrado avances significativos en la mejora de la tecnología del semen sexado. Por lo tanto, esta tecnología está más limitada por su precio que por su efectividad en preñeces. La precisión del semen sexado es de alrededor del 90 por ciento, y las tasas de concepción rondan entre el 70 y 80 por ciento.

Básicamente, se pueden usar tres estrategias de selección de semen.

  • Usar semen sexado en animales genéticamente superiores para producir reemplazos de mejor calidad
  • Combinar semen sexado con cruzas mestizas para maximizar los ingresos de los becerros no reemplazados
  • Especializarse en producción de reemplazos

Con tantas variables y precios fluctuantes del mercado, las herramientas de soporte como la Carne Premium en herramientas lecheras de la Universidad de Wisconsin – Sitio web de Manejo de la lechería Madison (Manejo Lechero) ayuda a los productores y consultores a determinar la mejor estrategia para una lechería en particular.

La herramienta calcula los costos de semen, número de reemplazos producidos y necesarios, y el ingreso de crías para las diferentes estrategias de selección de semen, de acuerdo con las condiciones del mercado, el desempeño reproductivo y la eficiencia tecnológica del semen sexado.

El modelo evalúa el ingreso de los becerros sobre el costo del semen (ICOSC) cuando se usan diferentes combinaciones de semen convencional, sexado y de bovino carne en un hato Holstein bajo diversas condiciones de mercado, manejo y tecnología.

El estudio analiza estrategias de selección de semen

En un estudio en Wisconsin, la mejor estrategia para selección de semen varió entre las lecherías con un rendimiento reproductivo diferente (bajo las condiciones de mercado del 2017). Para las lecherías con un rendimiento reproductivo bajo y medio (Tabla 1), la mejor estrategia (la más rentable) fue inseminar todas las vacas con semen de carne.

Para lecherías con alto rendimiento reproductivo, la mejor estrategia fue inseminar vaquillas (primer y segundo servicio) y vacas primíparas (primer servicio) con semen sexado y utilizar semen de carne en las vacas adultas restantes.

Usando estas estrategias óptimas, las lecherías bajas y medias compraron 10 y 18 reemplazos respectivamente, mientras que las lecherías altas vendieron seis becerras hembras. Por lo tanto, las lecherías bajas y medias solo podrían optimizar el ICOSC si hubiera suficientes becerras o vaquillas Holstein disponibles en el mercado.

Si los reemplazos no estaban disponibles o existían preocupaciones con respecto a los precios fluctuantes (para las hembras Holstein), los gerentes lecheros deben optimizar el ICOSC dentro de las estrategias de selección de semen que proporcionan suficientes reemplazos.

Por ejemplo, bajo las condiciones de mercado de Wisconsin en 2017 para lecherías en la categoría media, el mayor ICOSC que ofreció suficientes hembras Holstein fue utilizar la estrategia del semen sexado (primer y segundo servicio para vaquillas y primer servicio para vacas primíparas) e inseminar a las vacas adultas restantes con semen de carne.

Cómo el mercado afecta las estrategias de mejoramiento

Veamos a vista de pájaro cómo algunas variables del mercado influyen en las estrategias del uso de semen. Primero, si el precio de las becerras Holstein aumenta, se vuelve más rentable usar semen convencional y sexado. Cuando las lecherías se esfuerzan para mejorar la genética de su hato, utilizar semen sexado les puede ayudar.

Esto permite a las lecherías con alto rendimiento reproductivo vender animales de alta genética a las lecherías con bajo rendimiento reproductivo.

En segundo lugar, si aumenta el precio de las becerras Holstein mestizas, se reduce el valor del uso de semen sexado. Bajo este escenario, las lecherías deben usar estrategias de selección de semen que optimicen el ICOSC y proporcionen suficientes reemplazos. Sin suficientes reemplazos en el mercado, los reemplazos disponibles serían extremadamente caros o inexistentes.

En tercer lugar, cuando el precio y la fertilidad del semen sexado varían, la “mejor” estrategia de mejoramiento cambia. Si el precio del semen sexado cae de 35dls a 15 dls por unidad, todas las lecherías (en el modelo) deben usar semen sexado para optimizar el ICOSC. A la inversa, si la fertilidad del semen sexado es igual a la fertilidad del semen convencional, las lecherías de alta y media deben inseminar vaquillas (primer y segundo servicio) y vacas primíparas (primer servicio) con semen sexado, con hatos bajos utilizando semen sexado sólo en vaquillas.

En cuarto lugar, cuando baja el precio del semen de carne, las lecherías con reproducción baja y media deben inseminar todas las vacas adultas con semen de carne para aumentar el ICOSC. Las lecherías con alta reproducción deben reducir el uso de semen sexado hasta que no tenga reemplazos adecuados.

Y quinto, considere la relación de rotación. Aumentar la tasa de rotación del 30 al 50 por ciento no modificó las estrategias de selección del semen, pero redujo el número de estrategias de selección de semen en las que se podía lograr el autoabastecimiento de reemplazos.

Ilustración de Corey Lewis

Artículo escrito por: Victor Cabrera, Profesor Asociado con el Departamento de Ciencia Lechera de la Universidad de Wisconsin.

Traducción: M.V.Z. Brenda Yumibe, Alta Genetics México