Los echaderos bien manejados y adecuadamente diseñados, pueden ofrecer a las vacas lecheras un ambiente de descanso confortable. Maximizar el confort de la vaca incrementará el tiempo de descanso, lo que ofrece muchos beneficios a los productores lecheros, incluyendo aumento en la producción de leche y longevidad de la vaca.

Sin embargo, tener echaderos pobremente diseñados y mal manejados, pueden resultar en mayor incidencia de mastitis, cojeras y lesiones de corvejón.

Las prácticas de manejo asociadas con el diseño de echaderos y mantenimiento, impacta directamente en el confort de la vaca, así que estos puntos clave deben tenerse en cuenta:

  1. Diseño y dimensiones

 

Un tamaño adecuado de echaderos debe permitir a una vaca levantarse y echarse naturalmente. Si se utilizan carriles de cuello y de pecho, deben colocarse correctamente para ofrecer un espacio adecuado. Los espacios de echadero deben ser de un tamaño donde quepa la vaca más grande, no la vaca de tamaño promedio de su hato. Si el espacio es muy chico, las vacas no los usarán, disminuirá dramáticamente el tiempo de descanso e incrementa la probabilidad de lesiones. Un echadero que es muy grande puede ofrecer un óptimo confort de la vaca, pero también resultará en echaderos sucios y vacas sucias y aumentará el manejo en mantenimiento del echadero.

Observe sus vacas para ver si están cómodas en sus echaderos. Verá a la mayoría de sus vacas ya sea echadas o paradas paralelamente en sus echaderos si están cómodas. Por el contrario, las vacas incómodas estarán echadas diagonalmente, descansando con la mitad del cuerpo dentro del echadero y la otra mitad en el pasillo o incluso completamente echadas en el pasillo, por lo general, a causa del carril del cuello incorrecto o una posición inadecuada.

  1. Encamado

 

Cuando se decide entre diferentes opciones de encamado, tenga en consideración el precio de la cama, disponibilidad, efectos en confort de la vaca, facilidad de manejo del material y su sistema de manejo de estiércol. El objetivo es minimizar la exposición a patógenos ambientales de mastitis y mantener a las vacas limpias, secas y cómodas, lo que aumenta el uso del echadero. En Kentucky, los echaderos generalmente son ya sea colchones o encamados profundos de arena. Cuando se utilizan colchones, debe añadir al menos 3 pulgadas de encamado por arriba de la base del echadero. Los echaderos con encamado profundo requieren al menos 6 pulgadas de arena.

La prevalencia de cojeras y lesiones en corvejones es usualmente mayor con colchones, mientras que el encamado profundo ofrece más amortiguación y tracción. La arena es el encamado ideal para echaderos profundos porque se adecúa a la vaca cuando se echa y hay menor crecimiento bacteriano en la arena comparado con los materiales orgánicos. Sin embargo, la arena presenta algunos desafíos relacionados al manejo de estiércol, ya que separa el abono, haciéndolo más difícil de manejar.

Utilice una prueba de “rodilla húmeda”. Arrodíllese en un echadero por 10 segundos y si sus rodillas están húmedas, sus echaderos no están adecuadamente encamados. Inspeccione esto al menos 1 vez diaria y remueva cualquier encamado húmedo. Los echaderos profundamente encamados deben re-nivelarse al menos dos veces por semana. Observe la suciedad en sus vacas para ver si la cama necesita ser manejada más seguido. Para probar el confort de la cama, déjese caer de rodillas al final del encamado. Si le duelen las rodillas al hacer esto, significa que su encamado no está lo suficientemente confortable para sus vacas.

  1. Densidad de Población

 

Cuando un corral tiene más vacas que espacio o echaderos, se considera sobrepoblado. Se recomienda alojar vacas frescas a un 80 por ciento de densidad poblacional, además de esta excepción, la sobrepoblación no ofrece ningún beneficio, ya que la sobrepoblación puede crear competencia por recursos que inhiben a la vaca su comportamiento natural. La densidad de población en los echaderos no debe exceder del 120 por ciento. El aumento en la densidad de población resulta en una disminución en tiempo de echado y tiempo de descanso. A mayor tiempo estando paradas o de pie, conduce a mayores casos de cojera, aumenta el estrés y suprime el sistema inmune. Además, la sobrepoblación en los echaderos generalmente resulta en sobrepoblación en los comederos, disminuye el tiempo de alimentación y aumenta la agresión.

 

Artículo hecho por: Jordan Martinez, Lauren Mayo y Donna M. Amaral-Phillips, Universidad de Kentucky, Colegio de Agricultura, Alimentación y Ambiente.

Traducción: MVZ Brenda Yumibe, Alta Genetics México.